Zaragoza, España
En 1912, el gobierno de José Canalejas promulgó la Ley de Reclutamiento y Reemplazo, que estableció el servicio militar obligatorio para todos los jóvenes españoles, y eliminó las opciones de redención y sustitución que hasta entonces habían permitido a las clases altas evitar el servicio. No obstante, para satisfacer a las élites acomodadas, la nueva ley introdujo un mecanismo que permitía reducir la dura- ción del servicio militar mediante el pago de una cantidad de dinero. Así nació la fi gura del «soldado de cuota», también conocido simplemente como «cuota», cuya estancia en fi las se reducía a cambio de una compensación económica. No fue hasta 1940 que se abolieron defi nitivamente las cuotas, aun- que las distinciones entre los reclutas continuaron, ya que a aquellos que habían recibido educación antes del servicio militar se les permitió reducir su tiempo en filas.