«- Tomad nota de vuestros profesores, para recordarlos en todo momento de la vida....
- Honrad la historia del primer muerto en campaña....
- Regalad la faja al primer compañero que llegue a general…» Estas palabras resuenan en el Patio de Armas del Alcázar de Toledo un día cualquiera de cualquiera de los años iniciales de la década de 1880. ¡Es la voz del general Galbis, director de la recién creada Academia General Militar! Estas tres tajantes órdenes fueron acatadas y cumplidas por sus cadetes.