Aún se conserva en la urbe zaragozana el edifi cio que albergó a este centro de enseñanza militar, aunque algo reformado por las sucesivas reutilizaciones. Se halla, concretamente, en la plaza de Santo Domingo número 15; ésta es su fachada principal, pero por una lateral y la fachada trasera tiene vistas al río Ebro. El inmueble fue levantado a fi nales del siglo XIX sobre restos de las ruinas del ex convento medieval de Santo Domingo y el coste fue sufragado por el Ayuntamiento con ayuda de la Diputación Provincial. Una inversión importante pero malograda puesto que fue Colegio Preparatorio Militar pocos años, como consecuencia de la clausura de la primera Academia General Militar (AGM) en 1893.
Un dato curioso que vincula a este Colegio Militar con Miguel de Cervantes, soldado de la infantería española, es que en 1595 el citado convento convocó un certamen literario para glosar unos versos (justas poéticas) y celebrar la canonización de San Jacinto. El primer premio, cuatro cucharillas de plata, fue para un tal Miguel de Cervantes, tal y como se recoge en la historia de la mencionada co- munidad religiosa1.