Apple lo ha vuelto a hacer. En su campaña navideña reivindica el poder de la creatividad con una película que combina la presencia de un producto de alta gama con un rodaje de marionetas al estilo más tradicional. Mientras otros se rinden al hechizo de la inteligencia artificial, la marca de los que 'piensan diferente' sigue dando prioridad al storytelling por encima de la exhibición de prodigios técnicos. Con campañas así, no es extraño que la presidenta del Club de Creatividad confiese su sana envidia.