Bianca Guimaraes y Kevin Mulroy, socios y directores creativos de Mischief, desgranan la mecánica interna de una agencia diseñada al milímetro para eliminar el exceso de burocracia y potenciar la valentía creativa. Más allá de la provocación viral, explican cómo utilizan los datos puros y duros, sin Excel enrevesados, para demostrar a los clientes que apostar por la seguridad es una apuesta que sale cara, y revelan por qué en su modelo sin capas, el único error fatal es pasar desapercibido.