, Fernando Relinque Medina
La expansión de la industria celulósica y los monocultivos de eucalipto en Galicia ha generado un profundo impacto ambiental, social y territorial que requiere una mirada integral. Desde el punto de vista ambiental, estas plantaciones reducen la biodiversidad al sustituir bosques nativos por ecosistemas simplificados, con pérdida de especies autóctonas y alteración de las interacciones ecológicas. Además, la contaminación generada por las industrias de celulosa afecta la salud humana, especialmente en comunidades cercanas, debido a emisiones atmosféricas tóxicas y vertidos que contaminan ríos y suelos, generando riesgos respiratorios, hormonales y cancerígenos.
Socialmente, esta dinámica ha provocado conflictos territoriales importantes entre comunidades rurales, propietarios, empresas y autoridades, motivados por la percepción de que los beneficios económicos no compensan los daños ambientales y la pérdida de derechos territoriales. La desigualdad de poder dificulta la resolución, mientras que la resistencia social se manifiesta en protestas y movilizaciones que buscan proteger la identidad y el territorio local. El proyecto para la implantación de una macrocelulosa en Palas de Rei (Lugo) centraliza nuestro objeto de análisis en un proceso metodológico cualitativo que ha girado en torno a la organización y el análisis de las II Jornadas de Trabajo Social Ecosocial de la Universidad de Vigo.
El trabajo social juega un papel fundamental para comprender y abordar las consecuencias de esta problemática desde una perspectiva humana y comunitaria. Las y los profesionales del trabajo social pueden mediar en los conflictos, visibilizar las afectaciones sociales, y fortalecer la defensa del territorio como espacio de vida y cultura. Asimismo, promueven la participación activa de las comunidades para mediar y resistir frente a la expansión de la industria celulósica.