Brasil
El término “self-preferencing” ha ganado gran prominencia en el debate sobre competencia y regulación en los mercados de plataformas digitales. Sin embargo, cada vez más se ha utilizado para designar prácticas con estructuras, fundamentos económicos y efectos distintos, incluso en contextos que no pertenecen a los mercados digitales (aunque estas conductas ya existían en tiempos anteriores y haya sido ampliamente examinadas por las autoridades de competencia bajo fundamentos legales existentes). En Brasil, la situación no es diferente, debido a la falta de un criterio legal bien establecido, incluyendo definiciones acerca de presunciones de ilegalidad y la carga de la prueba, y al intento de agrupar bajo la misma “sombrilla” conductas diversas y distintas. Siguiendo los debates en la bibliografía académica internacional y, especialmente, las discusiones en el escenario europeo, este artículo ofrece sugerencias iniciales para el desarrollo de un criterio jurídico adecuado para la práctica de self-preferencing en Brasil. Presentamos un intento preliminar por diferenciar entre diversas categorías de self-preferencing y se sugiere, entre otros aspectos, que los criterios y teorías del daño existentes en la jurisprudencia del CADE (Consejo Administrativo de Defensa Económica) deben ser mejorados y adaptados para analizar la competencia en relación con esas prácticas. Esto es válido, por ejemplo, para el tipo clásico (o “puro”) de lo que la bibliografía académica ha equiparado con la self-preferencing, siendo posible recurrir a una adaptación de la posición del CADE sobre la Doctrina de las Facilidades Esenciales (Essential Facilities Doctrine - EFD, por sus siglas en inglés). Argumentamos que la prueba de esencialidad no debe ser abandonada por completo, ya que representa una división relevante entre distintos tipos de selfpreferencing, con importantes implicaciones para su aplicación. Presentamos también el esquema inicial de una prueba jurídica adaptada para evaluar la esencialidad.
The term self-preferencing has gained great prominence in the competition and regulation debate involving digital platform markets. However, it has increasingly been used to designate practices with distinct structure, economic rationale, and effects, including in contexts that fall outside of digital markets (even though those conducts already existed in preceding times and were widely scrutinized by competition authorities under the existing legal grounds). In Brazil, the situation is no different. This is due to the lack of a well-established legal test, including definitions about presumptions of illegality and burden of proof, and the attempt to concentrate, under the same “umbrella” diverse and distinct conducts. Following up on debates in international scholarship and, most relevantly, discussions within the European scenario, this article provides initial suggestions for the development of an adequate legal test for the practice of self-preferencing in Brazil. We make a preliminary attempt to differentiate between diverse categories of self-preferencing and suggest, among other aspects, that tests and theories of harm existing in CADE case law should be improved and adapted to drive antitrust analysis for those practices. This is the case, for example, for the classic (or “pure”) pattern of what the scholarship has equated to self-preferencing, being possible to turn to an adaptation of the CADE’s position on the essential facilities doctrine (EFD). We argue the essentiality test should not be completely abandoned, as it stands as a relevant divisor between distinct types of self-preferencing, with relevant enforcement implications, and provide aninitial outline of an adapted legal test to assess essentiality.