La mujer tiene un especial encaje laboral en el ámbito de las Entidades de Economía Social al constituir estas una fórmula empresarial más equitativa e igualitaria que tiende a conseguir una economía más justa y sostenible sustentada en unos valores concretos que exigen alcanzar la igualdad de género como cuestión transversal imbricada en todos los escenarios socioeconómicos. Para ello, frente a las limitaciones que muestran los enfoques unitarios incapaces de reconocer y atender adecuadamente a las diversas formas de desigualdad múltiple, es preciso ampliar las políticas de género y actuar mediante una estrategia unitaria capaz de proyectar sus efectos a subgrupos de mujeres que se encuentren en situación de especial vulnerabilidad. Estas actuaciones necesitan de un acompañamiento de acciones normativas e institucionales que acaben con la brecha de género y sus manifestaciones sobre el salario y las pensiones de la fémina y que afecta de manera directa la independencia económica de las mujeres. En este contexto las Entidades de Economía Social parecen actuar como palanca para el emprendimiento y la empleabilidad femenina permitiendo a la mujer la plena participación económica y social en el ámbito empresarial.
Women have a special place in the labor market within Social Economy Entities, as they constitute a more equitable and egalitarian business model that tends to achieve a fairer and more sustainable economy based on specific values that require gender equality as a cross-cutting issue intertwined with all socioeconomic scenarios. To this end, in the face of the limitations of unitary approaches that fail to adequately recognize and address the various forms of multiple inequalities, it is necessary to expand gender policies and implement a unitary strategy capable of targeting subgroups of women who are in particularly vulnerable situations. These actions require support from regulatory and institutional measures to address the gender gap and its implications for women’s wages and pensions, which directly affect women’s economic independence. In this context, Social Economy Entities appear to act as a lever for female entrepreneurship and employability, enabling women to fully participate economically and socially in the business world.