En el Sudeste Asiático, los estados pequeños siguen presentando estrategias de hedging ante el aumento de la rivalidad entre Estados Unidos y China; y la literatura sobre el tema destaca la racionalidad y agencia de las potencias secundarias. Este artículo demuestra que utilizar estrategias de hedging no consiste simplemente en elegir entre una u otra superpotencia. Así, empleando Filipinas como caso de estudio, examina la evolución de su «diversificación estratégica» en sus relaciones en materia de seguridad con potencias intermedias como Japón, Australia y otros socios asiáticos a partir de la llegada al Gobierno de Ferdinand Marcos Jr. en 2022. Su estrategia puede ayudar a los estados pequeños a mitigar los riesgos e impulsar también una estrategia nacional.