Gran Canaria, España
La sentencia del Tribunal Supremo de España (STS) 4096/2025 resuelve un conflicto fundamental entre la obligación de motivación de actos administrativos y la protección de datos personales en procedimientos de inspección tributaria. Seanaliza cómo la inclusión de datos personales de terceros en liquidaciones tributarias constituye un tratamiento lícito de datos, no una cesión prohibida, conforme al Reglamento General de Protección de Datos y la Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre. Se establece un triple test de proporcionalidad que exige: 1) idoneidad, pertinencia y necesidad del dato; 3) proporcionalidad material respecto al fin de lucha contra el fraude fiscal; y 3) motivación legal suficiente. La sentencia armoniza dos derechos fundamentales —protección de datos y derecho de defensa— mediante principios de necesidad y proporcionalidad, alineándose con la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Se concluye que los derechos fundamentales no son absolutos, sino susceptibles de ponderación cuando persiguen objetivos de interés público legítimo bajo estándares rigurosos de control. Esta doctrina trasciende el ámbito tributario con implicaciones para procedimientos administrativos en general.
The Spanish Supreme Court’s Judgment 4096/2025 solves a fundamental conflict between the obligation to provide reasoned administrative decisions and the protection of personal data in tax inspection proceedings. The paper analyzes how the inclusion of personal data of third parties in tax settlements constitutes lawful data processing, rather than a prohibited disclosure, under the General Data Protection Regulation and Spanish Organic Law 3/2018. A three-pronged proportionality test is established requiring: 1) suitability, relevance, and necessity of the data; 2) material proportionality regarding the objective of combating tax fraud; and 3) adequate legal reasoning. The judgment harmonizes two fundamental rights—data protection and right of defense—through principles of necessity and proportionality, aligning with the jurisprudence of the Court of Justice of the European Union. It concludes that fundamental rights are not absolute but are subject to balancing when pursuing legitimate public interest objectives under rigorous control standards. This doctrine transcends the tax field with implications for administrative proceedings generally.