Argentina
“La historia es hoy –advierte Elena Hernández Sandoica (2004)– un saber de orientación teórica plural y de naturaleza epistemológica combinada e inestable, compleja y por lo tanto complicada” (p. 34). En este contexto de multiplicidad y dificultad teórico-metodológica, quienes se dedican a la disciplina histórica se ven interpelados a revisar críticamente sus fundamentos, lenguajes y prácticas. Este esfuerzo continuo implica analizar sus mutaciones internas y comprender los procesos de resignificación que la atraviesan como campo de saber, atendiendo a sus giros epistemológicos, sus renovados objetos de estudio y los intereses contemporáneos que la movilizan en diálogo con otras disciplinas y con los desafíos sociales del presente.