Este artículo tiene como objetivo examinar los procesos de aniquilamiento físico y simbólico de las juventudes que se han producido en los países centroamericanos, principalmente en aquellos que han optado por el populismo punitivo como política de Estado, a la luz de la categoría analítica de juvenicidio. Se analiza como un caso de estudio, el estado de excepción adoptado en El Salvador por el gobierno de Nayib Bukele, como un dispositivo juvenicida que, pese a mantener una continuidad histórica con las políticas de Mano Dura, está llevando a niveles sin precedentes, el encarcelamiento, el asesinato y el borramiento físico y simbólico de amplios segmentos de las juventudes marginadas y sus perspectivas de futuro.
The objective of this article is to examine the processes of physical and symbolic annihilation that have occurred in Central American countries, mainly in those that have opted forpunitive populism as a state policy, using of the analytical category of juvenicide. The permanent State of Exception adopted in El Salvador, by the government of Nayib Bukele, is analyzed as a case study, as a youth-killing device that, despite maintaining historical continuity with Mano Dura policies, is leading to unprecedented levels the imprisonment, murder and physical and symbolic erasure of large segments of marginalized youth and their future prospects.