Zaragoza, España
Este estudio analiza las actitudes y comportamientos racistas y antirracistas de la juventud española en un contexto de creciente diversidad cultural. El objetivo principal es identificar perfiles divergentes entre las personas jóvenes (15-29 años) en función de sus actitudes y conductas respecto al racismo y determinar las variables que los definen con el fin de orientar intervenciones educativas y políticas inclusivas. La metodología empleada consistió en un análisis clúster (técnica de K-medias) sobre una muestra representativa de 1.200 personas jóvenes residentes en España, a partir de encuestas online (CAWI) basadas en cuestionarios validados. Se construyeron cinco índices para medir actitudes y comportamientos racistas y antirracistas, cuyos datos fueron analizados estadísticamente para conformar los perfiles. Como resultados se obtienen tres clústeres diferenciados: Clúster 1 ("Alta manifestación de comportamientos racistas"), compuesto mayoritariamente por hombres, con elevada incidencia de agresiones y comportamientos discriminatorios, y altos niveles de victimización;
Clúster 2 ("Predominancia de actitudes racistas"), también mayoritariamente masculino, con altos niveles de racismo social y relacional, pero menor implicación en comportamientos racistas; Clúster 3 ("Predominancia de actitudes y comportamientos antirracistas"), integrado principalmente por mujeres, con los índices más bajos de racismo y los más altos de antirracismo, aunque con cierta Este estudio analiza las actitudes y comportamientos racistas y antirracistas de la juventud española en un contexto de creciente diversidad cultural. El objetivo principal es identificar perfiles divergentes entre las personas jóvenes (15-29 años) en función de sus actitudes y conductas respecto al racismo y determinar las variables que los definen con el fin de orientar intervenciones educativas y políticas inclusivas. La metodología empleada consistió en un análisis clúster (técnica de K-medias) sobre una muestra representativa de 1.200 personas jóvenes residentes en España, a partir de encuestas online (CAWI) basadas en cuestionarios validados. Se construyeron cinco índices para medir actitudes y comportamientos racistas y antirracistas, cuyos datos fueron analizados estadísticamente para conformar los perfiles. Como resultados se obtienen tres clústeres diferenciados: Clúster 1 ("Alta manifestación de comportamientos racistas"), compuesto mayoritariamente por hombres, con elevada incidencia de agresiones y comportamientos discriminatorios, y altos niveles de victimización;
Clúster 2 ("Predominancia de actitudes racistas"), también mayoritariamente masculino, con altos niveles de racismo social y relacional, pero menor implicación en comportamientos racistas; Clúster 3 ("Predominancia de actitudes y comportamientos antirracistas"), integrado principalmente por mujeres, con los índices más bajos de racismo y los más altos de antirracismo, aunque con cierta la ideología política, la religiosidad, el contexto familiar y la diversidad en las redes sociales para entender estos perfiles. Se subraya la necesidad de diseñar estrategias educativas diferenciadas, fomentar el pensamiento crítico frente a discursos de odio, y fortalecer las alianzas entre familia, escuela y comunidad para promover actitudes inclusivas. Finalmente, se señala la importancia de continuar investigando en este campo mediante metodologías cuantitativas que permitan afinar la caracterización de estos perfiles.
This study examines the racist and anti-racist attitudes and behaviours of Spanish youth within a context of growing cultural diversity. The main objective is to identify divergent profiles among young people (aged 15–29) based on their attitudes and behaviours towards racism, and to determine the variables that characterise these profiles, with the aim of informing inclusive educational and policy interventions. The methodology involved a cluster analysis (K-means technique) conducted on a representative sample of 1,200 young people residing in Spain. Data was collected via online surveys (CAWI) using validated questionnaires. Five indices were developed to measure racist and anti-racist attitudes and behaviours, which were then analysed statistically to define the clusters. The results revealed three distinct clusters: Cluster 1 (“High manifestation of racist behaviours”), mainly composed of men, with the highest levels of aggressive and discriminatory behaviours, as well as high levels of victimisation; Cluster 2 (“Predominance of racist attitudes”), also predominantly male, showed high levels of social and relational racism, but fewer reported racist behaviours; Cluster 3 (“Predominance of anti-racist attitudes and behaviours”), the largest group and mostly women, presented the lowest levels of racism and the highest levels of anti-racism, despite some reported experiences of discrimination. The conclusions highlight the importance of variables such as gender, political ideology, religiosity, family context, and social diversity in shaping these profiles. The study underscores the need for tailored educational strategies, the promotion of critical thinking to counteract hate speech, and stronger collaboration between families, schools and communities to foster inclusive values. Finally, it stresses the value of continued quantitative research in this field to better refine the characterisation of these youth profiles.