El "seudo medio informativo" nace cuando la tecnología facilita a cada individuo simular sus fuentes de información, producir por cuenta propia mensajes audiovisuales que requerían grandes instalaciones y difundirlos sin necesidad de acudir a empresas de distribución. Desinformar por no saber qué es informar o por ignorar la praxis que diferencia la información de la opinión es el lugar de encuentro de los "seudomedios", actividades que surgen al margen del periodismo profesional, no sujetas a más reglas que la de del interés del comunicador. Si nada se puede comprobar, no hay garantía normada para asentar ante el lector o la audiencia la credibilidad del informador. Del cumplimiento de estas reglas aceptadas socialmente depende la credibilidad informativa, la consistencia de las interpretaciones y la adecuación de los relatos.