La defensa de los territorios se ha convertido en una estrategia central para las comunidades rurales en Colombia frente a las presiones históricas que transforman sus dinámicas sociales, económicas, culturales y ambientales. En este artículo se examinan las prácticas de resistencia territorial impulsadas por la Asociación de Campesinos para el Desarrollo Sostenible de la vereda Pasquillita, localizada en el área rural de Bogotá, frente a la expansión urbana, las políticas de desarrollo rural excluyentes y la precarización de la vida campesina. Con una metodología cualitativa y etnográfica –basada en entrevistas en profundidad, observación participante y análisis de documentos comunitarios y oficiales–, se analiza cómo dicha organización articula estrategias de reexistencia que integran la asociatividad, la educación rural, la agroecología, el ambiente y las dinámicas de género e identidad. Se argumenta que estas prácticas permiten disputar las lógicas dominantes del desarrollo, al tiempo que configuran formas alternativas de habitar y sostener la vida desde la perspectiva de la soberanía alimentaria. El estudio contribuye a los debates sobre las ruralidades contemporáneas como espacios en disputa, donde emergen sujetos colectivos que construyen sentidos, saberes y prácticas para fortalecer modelos de vida más autónomos, sustentables y anclados en sus territorios, en un contexto de tensiones crecientes generadas por la globalización.
Territorial defense has become a central strategy for rural communities in Colombia in response to historical pressures that reshape their social, economic, cultural, and environmental dynamics. This article examines the territorial resistance practices promoted by the Association of Peasants for Sustainable Development of the Pasquillita village (Asopasquillita), located in the rural area of Bogotá, in the face of urban expansion, exclusionary rural development policies, and the increasing precariousness of peasant life. Drawing on a qualitative and ethnographic methodology—based on in-depth interviews, participant observation, and analysis of both community and official documents—this study analyzes how Asopasquillita articulates strategies of re-existence that integrate associativity, rural education, agroecology, environmental stewardship, and dynamics of gender and identity. It argues that these practices enable a contestation of dominant development logics, while also shaping alternative ways of inhabiting and sustaining life from a Food Sovereignty perspective. This study contributes to current debates on contemporary ruralities as contested spaces, where collective subjects emerge to construct meanings, knowledge, and practices aimed at fostering more autonomous, sustainable, and territorially rooted ways of life, within a context of increasing tensions generated by globalization.