Santiago, Chile
El presente comentario examina una sentencia de la Corte Suprema que resolvió un caso de responsabilidad civil, en la que, si bien se desestimó el recurso interpuesto por la demandada, se consideró la lesión corporal únicamente como un antecedente para aumentar la cuantía del daño moral otorgado por la judicatura de instancia. Se critica esta decisión por constituir un caso de “condena en globo” y se defiende, en cambio, la autonomía indemnizatoria del daño corporal, entendido como el menoscabo a la integridad psicofísica del individuo. Tras constatar los tres paradigmas doctrinales vigentes en nuestro medio, se adhiere a la postura que exige una valoración separada de la lesión corporal respecto de otros perjuicios extrapatrimoniales. Se concluye que el daño corporal debe erigirse como una partida autónoma, distinta del pretium doloris, fundada en la garantía constitucional de la integridad física y psíquica, así como en la amplitud de la cláusula general de responsabilidad civil en Chile, elevando al cuerpo humano a la categoría de interés digno de tutela independiente.
This commentary examines a Supreme Court ruling in a civil liability case. While the Court dismissed the defendant’s appeal, it considered the bodily injury only as a factor in increasing the amount of moral damages awarded by the lower court. This decision is criticized as constituting a case of “blanket condemnation,” and the commentary defends the independent compensation for bodily injury, understood as the impairment of an individual’s physical and mental integrity. After reviewing the three prevailing doctrinal paradigms in Chile, the commentary adheres to the position that requires separate assessment of bodily injury from other non-pecuniary damages. It concludes that bodily injury should be considered an independent category, distinct from pain and suffering compensation, based on the constitutional guarantee of physical and mental integrity, as well as the broad scope of the general civil liability clause in Chile, thus elevating the human body to the status of an interest worthy of independent protection