En este artículo, se reflexiona sobre cómo las entidades del sector público abordan la planificación contractual y, en particular, lo que les aboca a recurrir al uso del contrato menor, técnica de contratación muchas veces utilizada como vía rápida ante la falta de medios y planificación. A partir de ese diagnóstico, se propone el uso de herramientas de Inteligencia Artificial (IA) como instrumento de control y garantía legal en la contratación menor.