Se analizan en este trabajo las posibilidades que la Ley Orgánica 1/2025, de 2 de enero, de medidas en materia de eficiencia del Servicio Público de Justicia permite para la progresiva implantación del nuevo modelo organizativo (NUMO) respecto a la unificación de criterios, la coordinación entre el Tribunal de Instancia y los Servicios Comunes, el impulso del proceso y la dación de cuenta, y ello bajo la perspectiva de que es imprescindible dotar de cierta flexibilidad a todos los partidos judiciales en dicho proceso, tal y como se acordó en la Conferencia Sectorial de Justicia del día 22 de diciembre de 2025, en función de las necesidades organizativas y de las cargas de trabajo.