Barcelona, España
El texto sostiene que el formalismo jurídico tiende a desatender los hechos sociales, políticos y económicos que condicionan la creación, aplicación y recepción del derecho. Para los juristas formalistas, los hechos son algo “anómico”. Esta “aversión a los hechos” no es una mera omisión epistemológica, sino una estrategia de autopreservación que garantiza la autonomía simbólica del discurso jurídico y protege su autoridad institucional. Sin embargo, dicha clausura empobrece la comprensión del derecho como fenómeno social, especialmente con las transformaciones que ha experimentado en el mundo de la globalización. El texto propone, por tanto, una apertura hacia perspectivas que integren la facticidad como dimensión constitutiva del derecho, lo que implica repensar su epistemología y asumir que las prácticas jurídicas están siempre atravesadas por relaciones de poder y por contextos situados que moldean su sentido y alcance.
The text argues that legal formalism tends to disregard the social, political, and economic factors that condition the creation, application, and reception of law. For formalist jurists, facts are something ‘anomic’. This ‘aversion to facts’ is not merely an epistemological omission, but a strategy of self-preservation that guarantees the symbolic autonomy of legal discourse and protects its institutional authority. However, this closure impoverishes the understanding of law as a social phenomenon, especially with the transformations it has undergone in the world of globalization. The text therefore proposes an opening towards perspectives that integrate factuality as a constitutive dimension of law, which implies rethinking its epistemology and assuming that legal practices are always traversed by power relations and situated contexts that shape their meaning and scope.