Carlos Ernesto Orozco Esparza
El panorama jurídico mexicano sufrió un cambio de paradigma con motivo de las reformas constitucionales publicadas en el 2011, elevando a rango constitucional la noción de derechos humanos. A pesar de ello, el sistema jurídico enfrenta en la actualidad un caos normativo en sus diferentes aspectos, en un panorama de incertidumbre, donde cada operador actúa conforme su experiencia y convicciones, debido a la ausencia de disposiciones taxativas que determinen protocolos de actuación para la resolución de los quehaceres cotidianos. Ante ello, se proponen algunas líneas que ofrecen una postura sobre la colisión de disposiciones normativas de carácter convencional, constitucional y legal, así como su necesaria reconfiguración a efecto de actuar con acierto en la resolución incluso de las más simples tareas de la aplicación de la ciencia jurídica.
The Mexican legal landscape underwent a paradigm shift due to the constitutional reforms published in 2011, incorporating the notion of human rights into the constitutional range. Despite this, the legal system, in its different aspects, currently faces regulatory chaos, in a panorama of legal uncertainty where each system operator acts according to their experience and convictions, due to the absence of exhaustive provisions that determine correct action protocols for the resolution of daily legal tasks. Given this, some lines are proposed that can offer a position on the collision of normative provisions of a conventional, constitutional, and legal nature, as well as their necessary reconfiguration in order to act with certainty in the resolution of even the simplest tasks of law in the Mexican system.