Presentamos en este artículo la experiencia de Gales, que aprobó en 2015 la Ley de Bienestar de las Generaciones Futuras y creó una nueva institución: el Comisionado para el Bienestar de las Generaciones futuras, cuya responsabilidad es representarlas y defenderlas delante de los gobiernos y las administraciones cuando sus actuaciones pueden significar un perjuicio para ellas.