Si nos detenemos a mirar nuestras ciudades, los espacios con un valor histórico y social, como parques y plazas, edificios patrimoniales, equipamientos culturales, paseos arbolados, recuperación de ríos o una cárcel convertida en museo de la memoria y vivienda pública, todos ellos son resultado de largas demandas y defensas ciudadanas por crear estos espacios para el bien común de sus habitantes.