Enseñar a la ciudadanía qué contenidos informativos consumir y cómo hacerlo es la única manera de crear una opinión pública capaz de lidiar con un sistema mediático complejo. La polarización ideológica, el acceso indiscriminado y masivo a todo tipo de contenidos y la desinformación como fenómeno global nos obligan a articular de forma efectiva, accesible y viral la formación en un uso crítico y responsable de la información. Esta formación debe darse a lo largo de la vida y es la garantía de un sistema democrático con futuro.
Educating citizens about what informational content to consume and how to engage with it is the only means of cultivating a public sphere capable of navigating an increasingly complex media environment. Ideological polarization, the indiscriminate and largescale access to diverse forms of content, and disinformation as a global phenomenon compel us to develop effective, accessible, and widely disseminated strategies for fostering critical and responsible information literacy. Such education must be sustained throughout life, serving as a fundamental safeguard for the future of democratic systems.