En 2025, el autoritarismo se extiende en más países que nunca. La apertura, esencia de la democracia, se ha vuelto a la vez su talón de Aquiles. La desinformación, la polarización y la instrumentalización de las narrativas han debilitado los cimientos de los actuales sistemas democráticos. En este contexto, el papel de una prensa libre y de calidad, así como el cultivo de la ética en las élites de poder, son piezas clave para fortalecer nuestras libertades y respetar los derechos humanos.
In 2025, authoritarianism is spreading across more countries than ever before. Openness—the very essence of democracy—has simultaneously become its Achilles’ heel. Disinformation, polarization, and the instrumentalization of narratives have eroded the foundations of contemporary democratic systems. In this context, the role of a free and high-quality press, as well as the cultivation of ethics among political and economic elites, are key elements in strengthening our freedoms and upholding human rights.