En los consejos de administración y en los comités de dirección, las grandes decisiones no se juzgan solo por su brillantez, sino por su resultado. Y en ese camino, todos —CEOs, directivos, y también directores de Recursos Humanos— han vivido proyectos que no salieron como esperaban.
El fracaso, palabra incómoda en las organizaciones, sigue siendo uno de los mejores maestros del liderazgo. En realidad, como diría Gracián en su Oráculo manual y arte de la prudencia, no es más sabio quien más sabe, sino quien sabe cosas útiles.
En un entorno donde la información abunda y el tiempo escasea, la verdadera sabiduría consiste en transformar la experiencia —también la adversa— en conocimiento práctico y útil para avanzar.