Este artículo analiza la Inteligencia Artificial (IA) como entorno sociotécnico (no como una mera herramienta) que produce mutaciones subjetivas –saliencia, aceleración afectiva, autonomía simulada y atajos de plausibilidad– con efectos en la vida democrática. A partir de una lectura crítica de autores contemporáneos y estudios recientes sobre gobernanza algorítmica, se argumenta que estos entornos generan una democracia reactiva –funcional a las nuevas derechas en América Latina– y nuevas formas de autoritarismo digital. Frente a ello, se propone una política de democratización de la IA en su diseño, gobernanza y trazabilidad, junto con el desarrollo de capacidades cívicas y arquitecturas afectivas participativas que fortalezcan la agencia ciudadana. La hipótesis sostiene que democratizar la IA puede contribuir a democratizar nuestras democracias, especialmente en el contexto latinoamericano, donde la defensa de lo común y la soberanía tecnológica son claves para imaginar futuros democráticos posibles.
This article analyzes Artificial Intelligence (AI) as a socio-technical environment (not only as a tool) that produces subjective mutations—salience, affective acceleration, simulated autonomy, and plausibility shortcuts—with significant effects on democratic life. Drawing on critical theory and recent studies on algorithmic governance, this argument suggests that these environments promote reactive democracies - which are useful for new rights in Latin America - and new forms of digital authoritarianism. In response, it proposes democratizing AI through its design, governance, and traceability, along with developing civic capabilities and affective participatory architectures to strengthen citizen agency. The hypothesis suggests that democratizing AI can help democratize democracy itself, particularly in Latin America, where the defense of the commons and technological sovereignty are central to imagining possible democratic futures.