Madrid, España
Los cuerpos policiales enfrentan altos niveles de estrés emocional y psicológico debido a la exposición a incidentes críticosy factores organizativos, lo que incrementa el riesgo de ansiedad, depresión, trastorno por estrés postraumático y suicidio. La cultura policial, marcada por el estigma hacia la vulnerabilidad emocional, dificulta la búsqueda de ayuda profesional. Los programas de compañero de apoyo surgen como estrategia para facilitar el acceso a recursos de salud mental, ofreciendo apoyo emocional confidencial y actuando como enlace con profesionales sin asumir un rol clínico. Este estudio realiza una revisión narrativa de 11 programas internacionales y 5 guías institucionales, analizando funciones, selección, formación, confidencialidad, derivación profesional y resultados. Los programas revisados comparten características comunes: integración en los departamentos policiales, atención 24/7, intervención a demanda y tras incidentes críticos, énfasis en psicoeducación y prevención del suicidio, selección voluntaria basada en competencias interpersonales y formación inicial y continua. La confidencialidad y la derivación a profesionales de salud mental son pilares esenciales. Los resultados sugieren que el apoyoentre iguales reduce el estigma, mejora la alfabetización en salud mental, incrementa la disposición a buscar ayuda profesional y contribuye a la retención del personal, especialmente en mujeres. Sin embargo, la evidencia cuantitativa es limitada y se requieren más evaluaciones sistemáticas. La homogeneidad de estos programas sugiere su replicabilidad y plantea como línea futura la adaptación e implementación en España, donde actualmente no existen iniciativassimilares, con el objetivo de comprobar su viabilidad, aceptación y posibles beneficios para el bienestar psicológico de los agentes.
Police forces face high levels of emotional and psychological stress due to exposure to critical incidents and organizationalfactors, which increases the risk of anxiety, depression, post-traumatic stress disorder, and suicide. Police culture, characterized by stigma toward emotional vulnerability, hinders the seeking of professional help. Peer support programs have emerged as a strategy to facilitate access to mental health resources, providing confidential emotional support and acting as a liaison with professionals without assuming a clinical role. This study presents a narrative review of 11 international programs and 5 institutional guidelines, analyzing functions, selection, training, confidentiality, professional referral, and reported outcomes. The programs reviewed share common features: integration within police departments, 24/7 availability, support on demand and following critical incidents, focus on psychoeducation and suicide prevention, voluntary selection based on interpersonal skills, and initial and ongoing training. Confidentiality and referral to mental health professionals are essential pillars. Results suggest that peer support reduces stigma, improves mental health literacy, increases willingness to seek professional help, and contributes to staff retention, particularly among women. However, quantitative evidence is limited, and further systematic evaluations are needed. The homogeneity of these programs suggests their replicability and highlights a future line of work: the adaptation and implementation in Spain, whereno similar initiatives currently exist, aiming to checkfeasibility, acceptance, and potential benefits for officers’ psychological well-being.