El presente trabajo examina el notable incremento de los contratos de arrendamiento de temporada, fruto de los cambios en la movilidad y en los modelos de trabajo, pero también y sobre todo por un uso recurrente para sortear la regulación protectora del alquiler residencial, lo que ha llevado a desvirtuar la causa contractual de los arrendamientos de temporada. Partiendo de la actual indeterminación sistemática y conceptual en la Ley de Arrendamientos Urbanos, que los regula como uso distinto de vivienda, se analiza cómo esta ambigüedad fomenta prácticas simuladasy provoca una consecuente disminución de la oferta de vivienda habitual. A través de una metodología basada en el análisis doctrinal y jurisprudencial, y estructurado mediante interrogantes clave, el estudio revisa las recientes propuesta legislativas destinadas a corregir esta disfunción. Como conclusión se defiende la necesaria modificación del régimen jurídico para someter los alquileres de temporada a la regulación de vivienda, con sus debidas especialidades, excluyendo de este ámbito el arrendamiento vacacional, con el fin de garantizar la seguridad jurídica y evitar el fraude de ley.
This paper examines the significant increase in seasonal lease agreements, driven by changes in mobility and work patterns, but also, and above all, by their recurrent use to circumvent the protective regulations governing residential tenancies, which has led to the distortion of the contractual cause of seasonal leases. Starting from the current systematic and conceptual indeterminacy in the Urban Leases Act (Ley de Arrendamientos Urbanos), which regulates them as use other than as a dwelling, this study analyzes how such ambiguity fosters sham practices and causes a consequent decrease in the supply of permanent housing. Through a methodology based on the analysis of legal doctrine and case law, and structured around key questions, the study reviews recent legislative proposals aimed at correcting this dysfunction. In conclusion, it advocates for the necessary modification of the legal framework to subject seasonal rentals to residential tenancy regulations, with their appropriate specificities, while excluding vacation rentals from this scope, in order to guarantee legal certainty and prevent fraud of law.