Hace tiempo que Mauricio figura entre los principales exportadores mundiales de primates destinados a ensayos clínicos. Sin embargo, la actividad de las granjas de cría se ha intensificado desde 2020, después de que China decidiera reservar sus monos para su propia industria farmacéutica. En nombre de la causa animal o de la prevención de riesgos sanitarios, una parte de la población mauriciana se opone al desarrollo de este comercio.