Se trata de un gran proyecto que pretende convertirse en la obra más impresionante del mundo en la primera mitad del siglo. Con sus ciudades vanguardistas, sus energías renovables y sus múltiples innovaciones, Neom encarna las ambiciones modernizadoras del muy autoritario príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salmán. Por el momento, debido a su falta de realismo y coherencia, la montaña solo ha parido un ratón.