Santiago, Chile
Las denominadas ‘funas’ feministas han sido judicializadas en Chile desde hace ya un tiempo. En sede penal, mediante la imputación de delitos contra la honra como los delitos de injurias o calumnias, y en sede constitucional a través de la imposición de recursos de protección que buscan tutelar el derecho al honor y a la vida privada. Este artículo ofrece una reconstrucción teórica de los delitos de injurias y calumnias y una revisión de la jurisprudencia penal contemporánea en este ámbito. Dicha revisión da cuenta de una tendencia judicial a poner al centro de la determinación del injusto una preocupación por la autotutela antes que por el honor. Sin embargo, dado que en nuestro ordenamiento jurídico no existe una prohibición general de la autotutela, configurarla como el marcador de ilicitud penal en estos casos, además de plantear problemas sistemáticos y de legalidad, carece de fundamento normativo. Para determinar cuándo las funas feministas pueden dar lugar a responsabilidad penal y cuándo no, es necesario entonces volver a poner al honor como determinante del injusto.
For some time now, feminist call-outs have been brought before Chilean courts. Charges of crimes against honor, such as libel or slander, are brought in criminal courts. Remedies that protect the right to honor and privacy are imposed in constitutional courts. This article provides a theoretical reconstruction of libel and slander crimes and reviews contemporary criminal case law in this area. The review reveals a judicial tendency to focus on women "taking the law into their own hands" rather than on honor when determining wrongdoing. However, since there is no general prohibition against "taking the law into one's own hands," establishing it as the marker of criminal wrongdoing in these cases raises systematic and legal issues and lacks a normative basis. Therefore, to determine when feminist call-outs can give rise to criminal liability and when they cannot, it is necessary to return to honor as the determinant of wrongdoing.