Santiago, Chile
El artículo examina el riesgo político en África, enfatizando su marcada heterogeneidad y refutando la idea de un "riesgo africano" monolítico. Este riesgo se configura sobre cimientos de legados co-loniales inconclusos y fallas persistentes de gobernanza, los cuales se expresan a través de una compleja interacción de factores internos y externos. La exclusión generalizada de la juventud, el impacto de la "maldición de los recursos", los efectos del cambio climático y la creciente injerencia de actores foráneos, convergen como cataliza-dores fundamentales de la inestabilidad que caracteriza a diversas regiones del continente.
El estudio revela que, si bien la región ha experimentado un deterio-ro general en su estabilidad, existen contrastes marcados, con algu-nas zonas mostrando resiliencia institucional frente a otras inmersas en conflictos. Se examinan diversas crisis de seguridad, incluyendo el aumento del terrorismo en varias áreas, los golpes militares que a menudo son percibidos como soluciones a la corrupción, y la problemática de la violencia de género. El análisis cuantitativo desa-rrollado, que se basa en cinco dimensiones (institucionalidad política, proceso político, calidad de gobierno, inserción internacional y procesos económicos), indica que ciertas subregiones concentran mayores niveles de riesgo, mientras que otras evidencian una mayor estabilidad. Finalmente, el artículo enfatiza la urgencia de adoptar un nuevo paradigma de seguridad centrado en las personas, una democratización efectiva y pactos sociales inclusivos para construir una paz duradera y sostenible, priorizando la gobernanza local y la participación de jóvenes y mujeres
This article examines political risk in Africa, emphasizing its mar-ked heterogeneity and refuting the idea of a monolithic "African risk." This risk is shaped by foundations of unconcluded colonial legacies and persistent governance failures, which are expressed through a complex interaction of internal and external factors. The widespread exclusion of youth, the impact of the "resource curse," the effects of climate change, and the growing interference of foreign actors converge as fundamental catalysts of the instability that characterizes diverse regions of the continent.The study reveals that, although the region has experienced a gene-ral deterioration in its stability, there are marked contrasts, with some areas showing institutional resilience while others are immer-sed in conflicts. Various security crises are examined, including the increase in terrorism in several areas, military coups that are often perceived as solutions to corruption, and the problem of gender-ba-sed violence. The quantitative analysis developed, which is based on five dimensions (political institutions, political process, quality of government, international integration, and economic processes), indicates that certain sub-regions concentrate higher levels of risk, while others show greater stability. Finally, the article emphasizes the urgency of adopting a new security paradigm focused on peo-ple, effective democratization, and inclusive social pacts to build lasting and sustainable peace, prioritizing local governance and the participation of youth and women.