El artículo analiza críticamente la serie Succession (HBO, 2018-2023) como una representación compleja del poder mediático en el contexto posdigital. Desde un enfoque cualitativo e interpretativo, se examinan cinco dimensiones centrales: concentración mediática, posverdad, espectacularización informativa, plataformas digitales y legitimación política. A partir del análisis de diez episodios centrales, se ponen en evidencia los recursos narrativos y estéticos que la ficción utiliza para mostrar cómo se manipula la información, cómo se fabrican relatos cargados de emoción y de qué manera los medios funcionan como herramientas de control simbólico. En este sentido, Succession no se limita a contar una historia familiar, sino que también refleja las transformaciones profundas en la economía política de la comunicación, donde la lógica de los algoritmos y las plataformas digitales ha ido desplazando a los antiguos modelos de televisión masiva. El estudio permite observar cómo la serie expone la manipulación de la verdad, la reducción de la política a un espectáculo mediático y el fortalecimiento de un poder empresarial con la capacidad de moldear tanto la opinión pública como las decisiones de gobierno. Se concluye que, más que un simple reflejo, la ficción se convierte en un espacio de crítica cultural frente al capitalismo tardío, al tiempo que abre preguntas sobre los riesgos que amenazan la democracia y la diversidad informativa en un escenario cada vez más condicionado por conglomerados mediáticos y por tecnologías de control algorítmico.
This article critically analyzes the series Succession (HBO, 2018–2023) as a complex representation of media power in the post-digital context. From a qualitative and interpretive approach, five cen-tral dimensions are examined: media concentration, post-truth, the spectacu larization of infor-mation, digital platforms, and political legitimation. Based on an analysis of ten key episodes, the narrative and aesthetic resources used by the series to show how information is manipulated, how emotionally charged narratives are constructed, and how the media function as tools of symbolic control are highlighted. In this sense, Succession does not limit itself to telling a family story but also reflects the profound transformations in the political economy of communication, where the logic of algorithms and digital platforms has been displacing the old models of mass television. The study allows us to observe how the series exposes the manipulation of truth, the reduction of politics to a media spectacle, and the strengthening of corporate power, with the ability to shape both public opinion and government decisions. It concludes that, rather than being a simple re-flection, fiction becomes a space for cultural criticism of late capitalism, while raising questions about the risks that threaten democracy and informational diversity in a scenario increasingly conditioned by media conglomerates and algorithmic control technologies