Bogotá, la capital de Colombia, es el principal destino del tráfico ilegal de fauna silvestre que opera en este país. La Secretaría Distrital de Ambiente (SDA), como autoridad ambiental de Bogotá, es la entidad encargada de combatir esta actividad ilícita en la ciudad. Esta investigación tuvo el objetivo de determinar el efecto disuasorio que la SDA ha generado en el tráfico ilegal de fauna silvestre en Bogotá entre 1996 y 2024, mediante el análisis de los tres elementos necesarios para disuadir actividades ilegales: detección, certeza de la sanción y severidad de esta. Los resultados demostraron que, durante el periodo evaluado, estos tres elementos son débiles en la SDA, ya que aunque esta autoridad ambiental incautó 60.147 individuos de fauna silvestre, una gran parte del tráfico ilegal permanece oculta; solo el tráfico ilegal del 4% de los individuos incautados recibió alguna sanción; y de las 1.590 sanciones impuestas, el 92% consistió en decomiso definitivo del espécimen, una sanción carente de severidad que no tiene la capacidad de asegurar una proporcionalidad con las afectaciones ambientales generadas. La débil aplicación de la ley por parte de la sda equivale a un leve efecto disuasorio sobre el tráfico ilegal de fauna silvestre en Bogotá. Se analizaron las posibles causas de esta realidad, y se formularon recomendaciones para que la sda aumente su capacidad disuasoria y contribuya así a la conservación de la biodiversidad colombiana.
Bogotá, Colombia’s capital, is the main destination for illegal trade of wild fauna operating in the country. The District Secretariat of Environment (Secretaría Distrital de Ambiente, SDA), as the environmental authority in Bogotá, is the main entity responsible for combating this illicit activity in the city. This research aimed to determine the deterrent effect that the SDA has had on the illegal trade of wild fauna in Bogotá between 1996 and 2024, through an analysis of the three elements necessary to deter illegal activities: detection, certainty of sanction, and severity of the sanction. The results demonstrated that, during the period evaluated, these three elements are weak in the SDA, because although this environmental authority seized 60,147 wildlife individuals, a large portion of illegal trafficking remains hidden; only the illegal trade of 4% of the seized individuals received a sanction; and of the 1,590 sanctions imposed, 92% consisted of definitive confiscation of the specimen, a sanction lacking in severity and unable to ensure proportionality with the environmental impacts generated. The SDA’s weak law enforcement equates to a low deterrent effect on illegal trade of wild fauna in Bogotá. The possible causes of this reality were analyzed, and recommendations were made for the SDA to increase its deterrent capacity and thus contribute to the conservation of Colombia’s biodiversity.