La postulación de una ciencia social libre de valores, como condición de honestidad intelectual, buscaba contraponer el conocimiento científico a otras formas de saber, así como construir un estatuto epistemológico suficiente para acceder a una identidad propia dentro de la institución universitaria. Tal búsqueda concebía una lógica interna de la investigación científica como teoría pura a partir de datos comprobables y separados de las creencias del investigador. Su causa era la ciencia por la ciencia misma. El desarrollo de la teoría crítica concibió esta posición como insostenible, dadas las particularidades de las ciencias políticas y sociales; la economía, por ejemplo, nunca podrá estar libre de valoraciones sobre las condiciones del mercado. Cada posición trae consecuencias para el campo de la ciencia política y para el oficio del politólogo, que puede participar de la condición de científico, asesor u opinador. Como reacción a una posible instrumentalización proselitista de esta disciplina, actualmente parece surgir una reconsideración de la propuesta weberiana que atienda a la pérdida de identidad y de su estatuto específico, presa de intereses ajenos a la ciencia misma.
The advocacy of a value-free social science, as a condition of intellectual honesty, sought to contrast scientific knowledge with other forms of knowledge, as well as to construct an epistemological status sufficient to access its own identity within the university institution. Such quest conceived an internal logic of scientific research as pure theory based on verifiable data, separate from the researcher’s beliefs. Its cause was science for science’s sake. The development of critical theory conceived this position as untenable, given the particularities of political and social sciences; economics, for example, can never be free from assessments of market conditions. Each position has consequences for the field of political science and for the profession of political scientist, who may participate as a scientist, advisor, or opinion maker. In response to the potential exploitation of this discipline for proselytizing purposes, there appears to be a current reevaluation of Weber’s proposal that addresses the loss of identity and specific status, which has fallen prey to interests outside the realm of science itself.