México
A 20 años de la creación de la Universidad Autónoma Metropolitana, unidad Cuajimalpa (UAMC) y 18 años del inicio del programa de Licenciatura en Ciencias de la Comunicación, es importante realizar una exploración sobre aquellos elementos que incidieron tanto en la elaboración del plan de estudios 2007 como en su actualización en 2019, esto con el fin de subrayar los factores académicos, sociales, económicos y políticos que se ponen en juego en el diseño de un currículo académico. Se parte del supuesto de que un diseño curricular se enmarca en un contexto el que actúan diferentes agentes y agencias que influyen en la concepción epistémica de la formación del comunicador. Para este trabajo se hizo una revisión histórica de documentos, se sistematizó la información derivada de la participación de una de las autoras en el diseño curricular del 2007 y se consideró la experiencia de ambas autoras al coordinar la adecuación del plan de estudios en el 2019. Se concluye que una de las acciones principales que alentaron la elaboración del currículo de esta licenciatura ha sido el del aprendizaje de los contenidos teóricos y sistematicidad. Sin embargo, no se ha profundizado suficientemente sobre elementos educativos —habilidades y, sobre todo, valores— que deben sustentar la formación académica en conjunto de un profesionista en el ámbito de la comunicación.
Twenty years after the creation of the Universidad Autónoma Metropolitana, Cuajimalpa campus (UAMC), and eighteen years after the launch of the Bachelor’s Degree in Communication Sciences program, it is important to explore the elements that influenced both the development of the 2007 curriculum and its 2019 update. The goal is to highlight the academic, social, economic, and political factors at play in the design of an academic curriculum. The underlying assumption is that curriculum design is framed within a broader context in which different agents and institutions interact, influencing the epistemic conception of a communicator’s training. For this study, a historical review of documents was conducted, the information derived from one of the authors’ participation in the 2007 curriculum design was systematized, and the experience of both authors coordinating the 2019 curriculum adaptation was considered. The conclusion is that one of the main driving forces behind the development of this degree’s curriculum has been the learning of theoretical content and its systematic approach. However, there has not been sufficient depth in addressing educational elements —skills and, above all, values— that should underpin the comprehensive academic training of communication professionals.