El presente texto realiza una serie de anotaciones sobre la inteligencia como disciplina en la defensa, la seguridad y la toma de decisiones. Posteriormente, se examina el significado y los objetivos de la denominada Cultura de Inteligencia, con especial atención al papel de la academia en su desarrollo. Desde esta perspectiva, se sostiene que determinadas líneas de investigación desarrolladas desde el ámbito jurídico-penal contribuyen de forma significativa a la construcción de conocimiento relevante en materia de inteligencia, aun cuando su objeto no aborde, en sentido estricto, relaciones entre la inteligencia y el Derecho penal.