Sevilla, España
Este artículo presenta una síntesis completa de la historia de Prado del Rey, siguiendo su evolución desde los primeros asentamientos prehistóricos hasta su identidad actual. El territorio fue sede de la antigua ciudad de Iptuci, un núcleo prerromano que alcanzó gran desarrollo bajo la influencia fenicia, cartaginesa y romana gracias a sus recursos salinos y a su posición estratégica.
Durante la Edad Media se convirtió en fortaleza de la tribu Saddina, hasta ser conquistada por las tropas cristianas en el siglo XIII.
Tras siglos de disputas recogidas en el conocido Pleito de Matrera, el punto de inflexión llegó en 1768, cuando Carlos III y Pablo de Olavide impulsaron la fundación de las Nuevas Poblaciones de Prado del Rey y Almajar. Esta iniciativa, enmarcada en el espíritu reformista borbónico, sentó las bases del pueblo actual. A lo largo del siglo XIX, Prado del Rey consolidó su identidad cívica a través de acontecimientos clave como la Guerra de la Independencia, la proclamación de la Constitución de 1812, la construcción de su iglesia neoclásica y la proyección de figuras locales como Antonio Mariscal Carrero, primer Barón de Prado del Rey.
El incendio de los archivos municipales en 1934 supuso una grave pérdida para la memoria documental local, pero la labor de recuperación emprendida por investigadores y la Asociación Cultural de Estudios Iptucitanos (ACEI), que es autora de este artículo, ha sido fundamental para reconstruir esta historia. El tricentenario del nacimiento de Pablo de Olavide ofrece una ocasión inmejorable para revisitar este proceso y reafirmar el legado ilustrado y la memoria colectiva del municipio.
This article presents a comprehensive synthesis of the history of Prado del Rey, tracing its evolution from the earliest prehistoric settlements to its modern identity. The territory was once home to the ancient city of Iptuci, a pre-Roman center that flourished under Phoenician, Carthaginian, and Roman influence thanks to its salt resources and strategic location. During the Middle Ages, it became the fortress of the Saddina tribe before being conquered by Christian forces in the 13th century.
After centuries of disputes encapsulated in the Matrera Lawsuit, the turning point came in 1768, when Charles III and Pablo de Olavide promoted the foundation of the New Settlements of Prado del Rey and Almajar. This initiative, framed within the Bourbon reformist spirit, laid the foundations of the present-day town. Throughout the 19th century, Prado del Rey consolidated its civic identity through key events such as the Peninsular War, the proclamation of the 1812 Constitution, the construction of its neoclassical church, and the rise of influential local figures like Antonio Mariscal Carrero, the first Baron of Prado del Rey.
The burning of municipal archives in 1934 inflicted a severe loss on the local documentary heritage, but subsequent recovery efforts, led by local researchers and the Cultural Association of Iptucitan Studies (ACEI), have been crucial in reconstructing this history. The tricentenary of Pablo de Olavide’s birth provides an exceptional opportunity to revisit this process and to reaffirm the Enlightenment legacy and collective memory of the town.