El artículo examina el vacío conceptual y normativo que persiste en torno al segmento directivo del Estado peruano, identificándolo como una de las principales causas de su débil institucionalización. Desde un enfoque neoinstitucionalista, se sostiene que la ausencia de una definición clara sobre quiénes integran este grupo y cuáles son sus funciones estratégicas limita la consolidación de una política de dirección pública profesional.
La investigación se basa en un análisis documental y comparado de los modelos de Chile, Colombia, Reino Unido y Estados Unidos, mostrando cómo la claridad conceptual ha sido determinante para la conformación de cuerpos directivos estables y meritocráticos. En contraste, el caso peruano evidencia una coexistencia de nociones superpuestas —funcionario, directivo, gerente— que fragmenta la acción estatal y debilita la continuidad de las políticas públicas.
El artículo concluye proponiendo una definición integral del segmento directivo peruano, articulada en niveles jerárquicos (D1–D4), como base para el diseño de una política nacional de dirección pública profesional orientada a fortalecer la gobernanza y la institucionalidad del servicio civil.
This article examines the conceptual and regulatory gap surrounding Peru’s managerial segment, identifying it as a major cause of its weak institutionalization. Drawing on a neo-institutionalist framework, it argues that the absence of a clear definition of who belongs to this group and what their strategic functions are undermines the consolidation of a professional public management policy.
The study employs documentary and comparative analysis of models from Chile, Colombia, the United Kingdom, and the United States, highlighting how conceptual clarity has been central to building stable and merit-based managerial corps. In contrast, the Peruvian case reveals overlapping notions—official, manager, executive—that fragment state action and weaken policy continuity.
The article concludes by proposing an integrated definition of the managerial segment, structured across hierarchical levels (D1–D4), as a foundation for a national policy on professional public leadership aimed at strengthening governance and institutional capacity.