En las fronteras difusas entre trabajo formal e informal, persisten formas renovadas de servidumbre laboral que el ordenamiento no logra erradicar. Estas zonas grises generan anomia normativa: la protección legal existe, pero no se traduce en garantías efectivas. Surgen subordinaciones invisibilizadas –jurídicas, documentales, emocionales y algorítmicas– que desbordan los marcos clásicos y colocan la dignidad entre legalidad formal y exclusión práctica. El estudio, desde un enfoque comparado España-Ecuador y una metodología cualitativa interdisciplinar, identifica brechas normativas en cuidados, plataformas, migración y economía informal. Se evidencian tres fallas estructurales:
exclusión normativa, debilidad inspectora y discriminación institucionalizada. Se introducen dos categorías: servidumbre algorítmica y constitucionalismo laboral sustantivo. El artículo propone ampliar derechos, redefinir subordinación y activar salvaguardas supranacionales para asegurar la efectividad material del trabajo como derecho humano.