En una sociedad en continua transformación, como la europea de matriz multiétnica, las diferencias a “unir” son cada vez más evidentes, especialmente con referencia a trabajadores de diferentes culturas y religiones. El trabajador musulmán se divide entre derechos y deberes que se reflejan en el respeto de los preceptos religiosos del Corán, en el que el tiempo adquiere una dimensión tanto legal como religiosa.
¿Proporcionalidad o razonabilidad? ¿Cómo es posible resolver la brecha entre lo que no se debe discriminar y lo que terminamos discriminando debido a fuentes regulatorias poco incisivas sobre el tema?