Temuco, Chile
El presente texto busca interrogar, en diálogo con la fenomenología estética de Henri Maldiney, aquellas experiencias, tales como la de una pintura o un paisaje, que movilizan una abstracción que puede ser entendida como una reducción a lo originario, al aparecer en su emergencia, antes que a lo apareciente en cuanto tal. Bajo este respecto, la abstracción en pintura, pero también en experiencias que comprometen el sentir, tiene una potencia desobstructora que se busca aquí interrogar. Para ello, se recurrirá al examen de dos experiencias estéticas: la pintura y el paisaje. Ambas se caracterizan por movilizar una abstracción que, antes que desrealizar nuestra relación con el mundo, le permite al existente descubrirlo en su dimensión natal, esto es, sorprenderlo en su nacimiento.
The present text seeks to question, in dialogue with Henri Maldiney’s aesthetic phenomenology, those experiences, such as painting or landscape, that mobilize an abstraction that can be understood as a reduction to the original, to appearing in its emergence, rather than to appearing as such. In this respect, abstraction in painting, but also in experiences that involve feeling, has an unobstructive power that we seek to question here. To this end, we will examine two aesthetic experiences: painting and landscape. Both are characterized by mobilizing an abstraction that, rather than derealizing our relationship with the world, allows the existent to discover it in its native dimension, that is, to surprise it at its birth.