Pozuelo de Alarcón, España
El artículo examina la educación cívica en la República Federal de Alemania, explorando su desarrollo histórico, organización actual y los retos que enfrenta. Destaca cómo esta forma de enseñanza es esencial para fortalecer la democracia representativa y enfrentar desafíos como el populismo, la desinformación o la apatía ciudadana. Se analiza el impacto de los valores democráticos en la formación cívica tras la Segunda Guerra Mundial, subrayando el papel del Consenso de Beutelsbach para garantizar neutralidad y pluralismo en la educación política.
El modelo alemán combina la colaboración entre el Estado y la sociedad civil, adaptándose a las necesidades cambiantes mediante formatos flexibles, como seminarios y plataformas digitales. Aunque no existe una solución única para su implementación, el enfoque pragmático, basado en la personalización y la contextualización, es clave para fomentar ciudadanos informados y comprometidos. La educación cívica, dinámica por naturaleza, es vital para la resiliencia de las democracias. Para su éxito hay una responsabilidad compartida del Estado, de la sociedad civil y de cada ciudadano.
This article examines civic education in the Federal Republic of Germa-ny, exploring its historical development, current organizational structure, and the challenges it faces. It highlights how this form of education is essential for strengthening representative democracy and addressing threats such as popu-lism, misinformation, and civic apathy. The impact of democratic values on civ-ic education after World War II is analyzed, emphasizing the role of the Beu-telsbach Consensus in ensuring neutrality and pluralism in political education.The German model combines state and civil society collaboration, adapting to evolving needs through flexible formats such as seminars and digital platforms. Although there is no one-size-fits-all solution for implementation, its pragmatic approach—based on personalization and contextualization—is key to fostering informed and engaged citizens. Civic education, dynamic by nature, is vital for the resilience of democracies. Its success depends on the shared responsibility of the state, civil society, and every citizen