Kira Sonia Marín Sánchez
, Ana Dorado Barbé
, Iria Noa de la Fuente Roldán
El presente trabajo tiene como objetivo analizar las experiencias de exclusión social de mujeres migrantes que encabezan familias monomarentales. Para ello, se realizó un estudio cualitativo mediante la realización de diez entrevistas semiestructuradas a mujeres migrantes con hijos e hijas menores a cargo, residentes en la ciudad de Madrid. Los resultados obtenidos permiten identificar las dimensiones de la monomarentalidad que definen los procesos de exclusión social de las mujeres participantes: la monomarentalidad no deseada —especialmente vinculada a situaciones de violencia de género—, la desigualdad económica y la crianza en solitario. Además, los resultados caracterizan dichos procesos de exclusión social a partir de la precariedad laboral, de las dificultades para conciliar y para acceder a una vivienda digna, así como a partir de las insuficientes e inadecuadas respuestas que ofrecen las prestaciones sociales.
Los resultados permiten concluir que la monomarentalidad migrante, especialmente cuando está relacionada con la violencia de género, tiene consecuencias que refuerzan la precariedad económica y social de las mujeres y sus familias. Por ello, es clave que se desarrollen políticas públicas y programas de apoyo que reconozcan y aborden dichas dificultades, proporcionando recursos y asistencia adecuados para mejorar la calidad de vida de estas ciudadanas, de sus hijos e hijas.
This paper aims to analyse the experiences of social exclusion of migrant women heading single-parent families. To this end, ten semi-structured interviews were conducted with migrant women with dependent children living in Madrid as part of a qualitative study. The results allow us to identify the dimensions of single parenthood that define the social exclusion experienced by the participating women, including unwanted single parenthood (especially linked to situations of gender-based violence), economic inequality, and the challenges of single parenting. The results also enable us to characterise these exclusion processes based on job insecurity, difficulties in reconciling work and family life, and difficulties in accessing decent housing, as well as the inadequate responses offered by social benefits.
The results enable us to conclude that migrant single parenthood, particularly when related to gender-based violence, exacerbates the economic and social vulnerability of women and their families. It is therefore essential to develop public policies and support programmes that recognise and address these issues by providing adequate resources and assistance to improve the quality of life of these women and their children.