Este artículo explora la estabilización actual de la digitalización, en tanto que mediación obligada de las prácticas cotidianas por las plataformas digitales, los teléfonos móviles y sus app; así como las discrepancias tanto acerca del devenir de este proceso, liderado por las empresas llamadas Big Tech, como de la conversión de lo digital en paso obligado para la realización de un gran número de tareas, prácticas e interacciones. Esta estabilización se analiza con la ayuda del enfoque de Howard Becker sobre el poder de la inercia y su relación con los costes de la innovación, abordando la percepción e ignorancia de dichos costes respecto de la digitalización en su estado actual, al describir los distintos costes medioambientales, laborales, políticos, sociales y culturales. No se trata de “aplicar” las teorías y conceptos de Becker, sino de facilitar un encuentro entre la digitalización y algunos de sus conceptos y sensibilidad investigadora. Además de explorar la actual inercia digital, el artículo también despliega algunos de los enredos entre cultura digital y desviación social, tal y como la entiende Becker, a partir de una lectura de los debates actuales en torno a la orientación de la digitalización que subrayan el riesgo de desviación de sus presupuestos y existencia original, como del orden y principios democráticos.
This article explores the current stabilization of digitalization as the mandatory mediation of everyday practices through digital platforms, smartphones, and their apps, as well as the discrepancies regarding both the form this process has taken —led by so-called Big Tech companies— and the current situation where the digital has become the only default option for carrying out a vast number of tasks, practices, and interactions. I analyze this stabilization through Howard Becker’s approach to the power of inertia and its relationship with the real and perceived costs of innovation, describing the various costs of digitalization in its current state —environmental, labor, political, social, and cultural— as well as their ignorance and invisibility. The aim is not to "apply" Becker’s theories and concepts to digitalization but rather to facilitate an encounter between this contemporary phenomenon and certain of his concepts and research sensibilities. In addition to exploring the current digital inertia, the article also follows some of the entanglements between digital culture and social deviance, following Becker’s understanding of deviance, as the current debates around the orientation of digitalization underscore the risks of its deviation from its origins as well as from the democratic principles and order.