La histórica multa impuesta(*) por el Ministerio de Consumo español a varias aerolíneas de bajo coste (Ryanair, Vueling, Easyjet, Norwegian y Volotea) por prácticas abusivas, tales como el cobro del equipaje de mano, la elección de asiento para menores, entre otras, ha desencadenado un conflicto competencial con la Comisión Europea. Este artículo analiza el choque entre la legislación nacional de protección al consumidor y los principios del mercado interior de la UE, explorando los argumentos jurídicos de ambas partes, la jurisprudencia relevante del TJUE y las posibles implicaciones para el sector aéreo y los derechos de los pasajeros.