Rosa María Verdugo Matés, Luzia Oca
Las migraciones entre África Occidental y Europa están influenciadas por el legado del colonialismo. Tanto Francia como Portugal dejaron huellas profundas en las regiones que colonizaron, creando vínculos históricos y económicos que persisten hasta la actualidad. Cabo Verde y Senegal son dos casos ilustrativos, ya que ambos tienen una larga historia de emigración hacia Europa, especialmente hacia Portugal y Francia.
Desde principios del siglo XXI, la Unión Europea ha implementado medidas más restrictivas con la entrada de migrantes, lo que ha llevado a muchos africanos a seguir rutas migratorias irregulares hacia Canarias. Senegal destaca como uno de los principales países de salida, mientras que Cabo Verde ejerce de centinela de la frontera externalizada y eventual destino para algunas embarcaciones perdidas en el mar.