Estamos acostumbrados a ver una ingente producción legislativa en temas de medio ambiente, así como de aspectos aledaños al mismo. Sin embargo, se observan también supuestos en los que se introducen planteamientos un tanto rupturistas que parecen más fruto de posicionamientos identitarios de algunos sectores políticos, en los que no se parece atender, necesariamente, al más elemental principio de lógica evolutiva propio del desarrollo de la materia.