Hospital, Costa Rica
Desde los inicios del siglo XX hasta la actualidad, la matriz de consumo y desarrollo energético mundial ha estado dominada por una gran participación de recursos hidrocarburíferos, como el gas natural y los derivados del petróleo. Sin embargo, la creciente preocupación frente a los efectos del cambio climático y la sostenibilidad ha impulsado una transición paulatina hacia fuentes de energía limpias. En este contexto, el hidrógeno de fuentes renovables se presenta como una tecnología capaz de contribuir a la descarbonización de las matrices energéticas y al cumplimiento de los compromisos climáticos asumidos por la comunidad internacional. Europa enfrenta la necesidad de reducir su dependencia de los combustibles fósiles y garantizar un suministro energético seguro, sostenible y asequible, lo que requiere tanto marcos regulatorios que promuevan la transición energética como alianzas estratégicas con terceros países1 . En este escenario, América Latina, con su abundante potencial en energías renovables, disponibilidad territorial y condiciones favorables para la producción de hidrógeno verde, se perfila como un socio clave en esta transición. No obstante, esta oportunidad de crecimiento regional enfrenta desafíos tecnológicos, regulatorios, de infraestructura, ambientales, para asegurar que la región pueda consolidarse como proveedor y competitivo en la cadena global de hidrógeno verde. En el presente artículo se pretende abordar la situación energética actual de la Unión Europa, analizando la composición de su matriz energética, sus principales compromisos ambientales, el marco jurídico elaborado para su cumplimiento, así como el contexto político actual. Asimismo, en el marco de las tecnologías desarrolladas claves para la descarbonización, se realiza un análisis de la tecnología del hidrógeno verde, haciendo hincapié en las fuentes de producción, las implicancias ambientales y sociales de su desarrollo, costos y perspectivas futuras de demanda. En este marco, se examina el papel de América Latina como potencial proveedor estratégico de hidrógeno verde, considerando sus oportunidades de producción, la disponibilidad de recursos renovables y los desafíos regulatorios y de gobernanza necesarios para integrarse a la cadena de suministro global.
From the beginning of the 20th century to the present, the global energy consumption and development matrix has been dominated by a big participation of hydrocarbon resources, such as natural gas, petroleum and its derivatives. However, growing concerns about climate change and its effects on the planet's sustainability have driven a gradual earth's transition toward clean energy sources. In this context, hydrogen from renewable sources is emerging as a technology capable of contributing to the decarbonization of energy matrices and the fulfillment of the climate commitments made by the international community. Europe faces the need to reduce its dependence on fossil fuels and guarantee a secure, sustainable, and affordable energy supply, which requires building strategic alliances with third parties. In this scenario, Latin America, thanks to its abundant renewable energy sources potential, huge land use availability, and favorable conditions for green hydrogen production, positions itself as a key partner in this transition. However, this regional growth opportunity faces technological, regulatory, infrastructure, and environmental challenges to ensure regional consolidation position as a competitive supplier in the global green hydrogen supply chain. This article shows the actual situation of the European Union energy situation by analyzing the composition of its energy matrix, its main environmental commitments, its legal frameworks developed and its current political context. Furthermore, within key developed technologies for decarbonization, an analysis of green hydrogen technology is carried out, emphasizing production sources, the environmental and social implications of its development, costs, and future demand prospects. In this context, the role of Latin America as a potential strategic supplier of green hydrogen is examined, considering its production opportunities, the availability of renewable resources, and the regulatory and governance challenges required for an efficient integration into the global supply chain.