Murcia, España
Santiago de Compostela, España
La exclusión digital constituye una de las nuevas expresiones de la desigualdad social y residencial en las sociedades digitalizadas. En el caso de las personas en situación de sinhogarismo, la conectividad tecnológica se entrelaza con la carencia de vivienda estable, afectando sus posibilidades de participación social, acceso a derechos y ejercicio de la ciudadanía digital. El objetivo de este estudio es analizar el estado actual y la evolución del acceso y uso de internet entre las personas sin hogar en España, identificando diferencias entre género y origen. La metodología ha sido cuantitativa basada en el análisis comparativo de los microdatos de las Encuestas de Personas sin Hogar del Instituto Nacional de Estadística, complementados con los datos de la Encuesta de Equipamiento y Uso de Tecnologías de la Información y Comunicación en los Hogares. Los resultados muestran un incremento notable de la conectividad en el colectivo: mientras en 2012 sólo el 46,1 % tenía acceso a internet, en 2022 la cifra ascendió al 73,2 %. La diferencia respecto a la población general se redujo, aunque persiste una diferencia estructural de 21,3 puntos porcentuales. La desigualdad de género se ha estrechado significativamente —con niveles de acceso muy similares entre hombres (73,6 %) y mujeres (72,2 %)—, mientras que las personas de origen extranjero presentan mayores tasas de conexión (80 %), asociadas a necesidades de comunicación y trámites administrativos. El smartphone se consolida como el principal medio de acceso (80,4 %), sustituyendo a los equipos de centros de acogida. En conclusión, aunque la conectividad ha mejorado, persisten formas de exclusión digital vinculadas a la precariedad tecnológica y a la falta de competencias. La discusión plantea que la inclusión digital efectiva requiere políticas que combinen acceso, acompañamiento y alfabetización, articuladas con estrategias más amplias de inclusión residencial y social.
Digital exclusion constitutes one of the new expressions of social and housing inequality in increasingly digitalized societies. Among people experiencing homelessness, technological connectivity intertwines with the absence of stable housing, affecting their opportunities for social participation, access to rights, and exercise of digital citizenship. The objective of this study is to analyze the current situation and evolution of internet access and use among homeless people in Spain, identifying differences by gender and origin. The methodology follows a quantitative approach based on a comparative analysis of microdata from the Homeless People Surveys conducted by the National Statistics Institute (INE), complemented with data from the Survey on ICT Equipment and Use in Households. The results show a significant increase in connectivity within this group: while only 46.1% had internet access in 2012, the figure rose to 73.2% in 2022. The difference with respect to the general population has narrowed, although a structural gap of 21.3 percentage points remains. The gender difference has notably decreased—with very similar access levels among men (73.6%) and women (72.2%)—while foreign-born individuals display higher connectivity rates (80%), mainly related to communication needs and administrative procedures. The smartphone has become the dominant means of access (80.4%), replacing computers available in shelters. In conclusion, although connectivity has improved, forms of digital exclusion persist, linked to technological precariousness and limited digital skills. The discussion argues that effective digital inclusion requires public policies that integrate access, support, and digital literacy, in coordination with broader strategies for social and housing inclusion.